Marco de actuación

En la Estrategia de Lisboa (2000) la UE se propuso el objetivo de lograr en el año 2010 que Europa se convierta en ‘la economía más dinámica y competitiva basada en el conocimiento’. En la Declaración de Berlín (2007) se destacaba que ‘la riqueza de Europa se basa en el conocimiento y las capacidades de sus gentes; ésta es la clave de crecimiento, el empleo y la cohesión social’. En sintonía con las políticas europeas, en el País Vasco nos encontramos inmersos en la llamada segunda transformación económica y social, con la que se busca la transición a una sociedad del conocimiento.

El Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2010 afronta la segunda transformación con cuatro grandes apuestas: responder a las necesidades de la base empresarial y mejorar su competitividad, impulsar desde la ciencia y la tecnología nuevos sectores que contribuyan a la diversificación, configurar el desarrollo sostenible como una nueva variable de competitividad y contribuir al conocimiento universal y la excelencia de la capacidad intelectual de la CAPV.

Una sociedad del conocimiento es aquella con capacidad de generar, apropiar y utilizar el conocimiento para atender las necesidades de su desarrollo y así construir su propio futuro, convirtiendo la creación y la transferencia de conocimiento en un fin en sí mismo, al tiempo que en herramienta para su propio beneficio. En esta sociedad la innovación, como puesta en valor empresarial y apropiación social del conocimiento, es la piedra angular de la competitividad y el progreso. La sociedad del conocimiento se caracteriza por un alto grado de interacción entre los actores del sistema de la ciencia, la tecnología y la industria, y entre ellos y los propios ciudadanos, desdibujando las fronteras entre productores y usuarios, y generando nuevos flujos de valor. Así, las sociedades del conocimiento acogen modelos de innovación abierta que se desarrollan sobre sistemas multidisciplinares y que se caracterizan por la generación distribuida de la innovación, la apertura al talento externo y la gestión de la propiedad intelectual de una forma más flexible y abierta, a través de licencias, licencias cruzadas o incluso la donación de patentes entre los miembros del sistema. La nanotecnología encaja perfectamente en este modelo de innovación abierta, ya que viene caracterizada por tener un carácter emergente intrínsecamente multidisciplinar, eminentemente granular (a lo largo de toda la cadena de valor), propicio para la convergencia tecnológica y con posibilidades de aplicación en múltiples sectores.

Aunque las nanociencias son, por derecho propio una de las áreas de diversificación en la CAPV junto a las biociencias, la energía y la electrónica para el transporte inteligente, lo cierto es que las implicaciones de la nanotecnología van mucho más allá, impactando sobre la mayor parte de los sectores que el PCTI considera en su visión de conjunto, y constituyéndose como una verdadera oportunidad para el tejido industrial vasco:

Al igual que ha sucedido en el resto del mundo, la CAPV lleva varios años apostando por la investigación en nanociencia y nanotecnología. Durante los últimos años, diversas empresas vascas y agentes de la oferta científico-tecnológica han ido derivando sus actividades hacia la nanotecnología de una forma natural. Éste ha sido el caso de un buen número de departamentos universitarios y centros tecnológicos con capacidades y actividades en el campo de los materiales y la electrónica. Se han creado departamentos y unidades específicas y se está incorporando personal nuevo para avanzar en la investigación en la nanociencia y el desarrollo de la micro y nanotecnología.

Automoción, aeronáutica, energía, electrónica, telecomunicaciones, salud, medio ambiente, acero, metalurgia, electrodomésticos, química, textil y máquina – herramienta son algunos de los sectores de la CAPV en los que existe un mayor campo de aplicación de la nanotecnología. En el País Vasco existe un núcleo importante de empresas que realizan algún tipo de actividad en micro y nanotecnologías. Dos tercios de ellas son PYMEs de menos de 250 empleados y algo más de un tercio pertenecen a alguno de los grandes grupos empresariales vascos. En este sentido, el tamaño parece ser un factor crítico decisivo para determinar la actividad de las empresas en el ámbito de las nanotecnologías.

De momento y en general, la actividad de las empresas vascas en nanotecnología se localiza en aplicaciones con una presencia esperada en el corto plazo en el mercado, casi todas ellas en temas de sensórica y recubrimientos materiales. Las aplicaciones a medio plazo se centran más en las áreas de manufacturing y energía, mientras que las de largo plazo se localizan casi exclusivamente en el área de salud.

Actualmente, la actividad de estas empresas se centra en la fase de ejecución de proyectos de I+D, apenas una de cada seis ha desarrollado prototipo y son muy pocas las que han logrado sacar un producto propio al mercado. Estos datos confirman que existe una necesidad clara de desarrollo de una estrategia para la promoción de la nanotecnología que posibilite a las empresas un mayor acercamiento al mercado global.

La nanociencia y la nanotecnología ya aparecían como una de las áreas prioritarias del anterior Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación del Departamento de Industria Comercio y Turismo del Gobierno Vasco (PCTI 2001-2004). El principal instrumento desde el que se ha planteado la investigación en nanociencia y nanotecnología ha sido el Programa de Investigación Estratégica ETORTEK. En el marco de este programa se han ejecutado dos grandes proyectos vertebradores de la investigación en nanociencia en el País Vasco: NANOMATERIALES (2005-2007), ya iniciado en el proyecto NANOMAT (2002-2004), centrado en la generación de conocimiento en el campo de los nanomateriales desde una perspectiva de la ciencia e ingeniería de materiales; y NANOTRON (2005-2007), focalizado en la generación de conocimiento en nanosistemas y nanoelectrónica.

Además, la participación de los agentes vascos en proyectos de investigación en nanotecnología en el marco del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea ha sido notable. Del total de retornos obtenidos por la CAPV, el 34% proceden del área de nanotecnologías, materiales y producción. Los resultados provisionales2 sitúan a la CAPV en el primer lugar entre las comunidades autónomas en cuanto a retornos obtenidos en nanotecnologías, materiales y producción, que ascienden al 36% de todos los retornos obtenidos por el Estado en esta área.

Por todo ello el Gobierno Vasco, consciente del inmenso potencial de la nanotecnología para generar crecimiento económico y avanzar en la transición hacia la sociedad del conocimiento, plantea una apuesta estratégica decidida y ambiciosa con la que aspira a convertir a la CAPV en un referente internacional en la innovación posibilitada por la nanotecnología.